Vivir es cambiar y ser perfecto/a es haber cambiado muchas veces (J.H. Newman)

En mi particular “vuelta al cole” he ido observando y observándome…

He observado que algunas/os volvemos, como siempre, con los antiguos hábitos y los buenos propósitos de todos los años; y que la mayoría llegamos con nuevos horizontes a la vista, llenos de cambios y oportunidades.

Y entre conversación de pasillo y café post-vacacional, me he ido encontrando con dos tipos de personas: aquellas que me hablaban de esta nueva etapa con optimismo, ilusión, confianza… Y aquellas otras que hablaban de inseguridad, que predecían “no voy a llegar”, y que anticipaban que “va a ser agotador”.  Este último grupo es el que ha despertado mi interés en escribir esta semana sobre el miedo a los cambios y a la toma de decisiones.

Nos educaron con el criterio de que la estabilidad era sinónimo de madurez, de equilibrio. Y en ese contexto, quien cambia es inestable, inmaduro/a, porque el ideal de vida para la sociedad, es un mundo inmovilista.

Vivir en el mismo barrio, comprar una casa para vivir en ella toda la vida -por supuesto con la misma pareja-, jubilarse a los 65 (y no a los 67 porque eso ya es un cambio) en la misma empresa a la que entraste con 25, y todo esto en la misma ciudad, del mismo país… todo sinónimos de estabilidad.

Con esta perspectiva, quién no va a temblar cuando se perfila un cambio en su vida, o cuando tiene que tomar una decisión que, aunque lo acercaría a sus objetivos, supone incluir cambios en su estabilidad y la de su entorno.

Enfrentarse a una nueva situación vital, la que sea, siempre va a generar miedo, incertidumbre, dudas, inquietudes… Es normal. El miedo no sólo es una emoción NORMAL sino que además es ÚTIL y NECESARIA, ya que nos predispone para la acción, en este caso nos predispone para tomar decisiones y buscar soluciones si fuese necesario.

El miedo es muy útil para tomar decisiones inmediatas, como salir corriendo. Los problemas aparecen cuando el miedo nos hace ver fantasmas y huir de amenazas “irracionales” (cuando no me deja salir a la calle, cuando no puedo subir a un ascensor o cuando no puedo viajar en avión).

En el caso que nos ocupa, cuando el cambio es percibido “irracionalmente” como una gran amenaza, puede suceder que la vivencia del miedo sea tan intensa, que lejos de predisponer para la acción provoque todo lo contrario: bloquee, inmovilice. enlentezca o demore la puesta en marcha.

Además de la cuestión educativo-cultural, existen otras razones que nos evocan este miedo -y como consecuencia nos inhiben- cuando tenemos que hacerle frente a los cambios:

  • No sabemos cómo manejar situaciones nuevas o diferentes.
  • El cambio puede provocar algún tipo de pérdida, económica, emocional, familiar, etc.
  • Podemos equivocarnos y ser criticados por los demás y/o por nosotros mismos.
  • La falta de control ante las consecuencias de la decisión.

 ¿Hemos perdido la capacidad de ver los cambios como experiencias de crecimiento, de auto-conocimiento, de elegir…?

Cada cambio es la posibilidad de ir avanzando en nosotros mismos, conocer personas, de vivir experiencias y sobre todo es la única posibilidad que tenemos de estar convencidos/as de que no nos estamos traicionando a nosotros/as mismos/as ni a nuestros deseos.

Fuentes:

Watzlawick (1989) El arte de amargarse la vida. Barcelona: Herder

http://www.leticiabarrios.com/blog/otra-de-crisis-%c2%bfde-verdad-piensas-que-el-miedo-no-toma-tus-decisiones-por-ti/

http://www.crecimiento-y-bienestar-emocional.com/miedo-al-cambio.html

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2 Respuestas a “Vivir es cambiar y ser perfecto/a es haber cambiado muchas veces (J.H. Newman)

  1. Antes de todo . Gracias por dotar de herramientas para el cambio . Tengo amigos , que con 23 años ya planean una vida dedicada al fruto obtenido por una oposición y la única esperanza de poder empezar a ” vivir” cuando se jubilen… Precisamente ayer estuve pensando en la posibilidad de ser feliz llevando una vida normal ( ” sin cambios”, como la sociedad nos enseña ) y sentirme realizado , pero la sola idea me deprime…, ¿ El apetito por vivir experiencias vitales diferentes, ” apetito fáustico” como Woody Allen retrata en una de sus películas.Una loca obsesión que hace soñar con experimentar lo que sentiría si fuera enfermero,veterinario, marinero, hippie….. Me pregunto: ¿ El cambio debe ir enfocado a una idea principal ? o ¿ La búsqueda de la autorrealización , para llegar a ser uno mismo en plenitud, conlleva una constante desviación del camino principal?…

    • Primero, gracias -como siempre- por leer mis reflexiones de los viernes, reflexionar conmigo, y hacerme reflexionar…
      yo creo que el cambio debe ir enfocado a todo aquello que te acerque a lo que quieres ser, sea una idea principal o sean varias. Además, ese “querer ser” también puede sufrir cambios en sí mismo, por lo que el cambio es constante y el camino de la autorrealización debe tener desvíos constantes.
      De todos modos, pienso que el cambio no significa transformase en algo completamente diferente a lo que ahora se es, si no más bien un proceso que te lleve a la mejora (tú propio concepto de mejora) un proceso donde se evolucione sin perder la identidad.
      La cuestión es pararnos a pensar, dónde estamos, dónde queremos estar y qué tenemos que hacer para conseguirlo.
      Un abrazo, Rubén.

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