“Así como hay un arte de bien hablar, existe un arte de bien escuchar” Epicteto de Frigia

Navegando por internet he dado por casualidad con el símbolo chino de la palabra ESCUCHAR.

La Real Academia de la Lengua Española dice que escuchar es prestar atención a lo que se oye… pero el símbolo chino es muchísimo más explicativo.

El símbolo Chino que significa “escuchar” está compuesto por varios otros símbolos cuyo CONJUNTO significa “escuchar” según la sabiduría oriental.

El primer tercio vertical de izquierda a derecha representa el concepto de OÍR; hay que oír para poder escuchar pero oír no es escuchar. La parte superior derecha nos remite a la MIRADA; debemos escuchar con todos los sentidos, no sólo los oídos. La parte central derecha representa el concepto de “atención no dividida” o lo que es lo mismo “CONCENTRACIÓN”; escuchar requiere concentrar toda la atención en la persona que está hablando. En este sentido el concepto de “TÚ” también está recogido en la representación china de escuchar. Cuando escuchamos debemos concentrar toda nuestra atención en el Tú, saliendo de nuestras propias ideas y prejuicios. Por último, la parte inferior derecha representa el concepto de “corazón”; debemos escuchar los sentimientos que hay detrás de las palabras.

Es la mejor definición de lo que yo entiendo por ESCUCHAR que he visto nunca.

Pero lo cierto es que no siempre nos resulta tan sencillo poner en práctica este tipo de escucha.

Generalmente escuchamos de acuerdo a cómo somos y cómo pensamos.

Algunas recomendaciones para potenciar la Escucha Efectiva.

  • Deja hablar, escucha más de lo que hables.

“si tenemos dos orejas y una boca es para escuchar el doble de lo que hablamos”

  • No temas a los silencios, esfuérzate por no hacer otra cosa más que escuchar y demostrar que estás escuchando.
  • Atiende al contenido y al sentimiento.

“hay que escuchar no sólo lo que el otro dice, si no también lo que no dice y el motivo por el que lo dice”

  • Identifica tus propios prejuicios y contrólalos.

Escucha con la mente abierta, evita sentirte amenazado/a, insultado/a o cuestionado/a ante los mensajes que contradicen tus valores, actitudes, creencias y opiniones. Limítate a escuchar, no desconectes el oído preparando tu “respuesta-ataque”, ya llegará tu turno de hablar, y sólo si has escuchado a tu interlocutor en profundidad podrás pedir ser escuchado.

  • Verifica lo que escuchas.

No temas preguntar lo que no te quede claro o decirle a tu interlocutor lo que crees haber entendido de su mensaje.

Cuando escuchas a alguien,
quiéralo o no, aquello que dice
se convierte en parte de ti.
Un pozo común está creado en el
que comenzamos a suspender
nuestras propias percepciones y
escuchar las de otras.
En algún momento, comenzamos
a reconocer que el pozo común
es más importante que los pozos
individuales.
(David Bohm)