Sobre el coraje de seguir tus intuiciones para encontrar lo que amas

En un día como hoy, en el que la mayoría de nosotras/os hemos desayunado leyendo la noticia del fallecimiento de Steve Jobs, y en el que medios de todo tinte ideológico nos han recordado (o descubierto) las genialidades de este empresario, quería aprovechar la coincidencia de mi post semanal para reflexionar sobre lo que por mi formación verdaderamente me interesa: el hombre, no el empresario, no el cofundador de Apple, no el genio creativo… sino EL HIJO, EL COMPAÑERO, EL TRABAJADOR, EL MORIBUNDO… EL HOMBRE

Cualquiera que se acerque brevemente a la biografía de este hombre descubrirá pronto que, para él, ni los inicios de lo que finalmente fue, ni mantenerse en lo que ha sido, fueron fáciles. Quizá llame también la atención comprobar cómo el rechazo es una constante en su vida, desde el momento en que sus padres biológicos lo entregan en adopción hasta el momento en que la empresa -a la que años después elevaría hasta lo más alto- rechaza sus extravagantes innovaciones.

Un hombre que llegó a ser quien fue por la pasión, por la fe en sí mismo y en sus ideas, aunque fuesen rechazadas por la mayoría. Un hombre con los objetivos claros y con la sencillez del budismo que practicaba aplicado a todo aquello con lo que contactaba.

Podemos, por supuesto, diferir o criticar su modelo de negocio, podemos discrepar de las motivaciones del Steve empresario, eso es incuestionable; pero criticar o cuestionar la filosofía de vida o las motivaciones “del hombre” quizá sea poco justo. Nada mejor que sus propias palabras puede definir esta personalidad, para mi, exquisita (exquisita en su más amplia acepción).

Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre conectar los puntos.

Todo lo que aprendes hoy te puede servir varios años hacia adelante, por más insignificante que te pueda parecer lo que estás haciendo hoy, puede llegar a cambiar por completo el futuro. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro. Tienes que confiar en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte — supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados. Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado? Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador. No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.

Esta es una gran lección sobre la resiliencia. A los 30 años Steve Jobs fue despedido de Apple, su propia compañía, y sin embargo él contaba cómo fue capaz de verle el lado positivo a lo sucedido y cómo fue uno de sus momentos más grandes de creatividad; luego fundó Pixar, sí la compañía de animación que creó “Toy Story”, “Monster’s Inc” y “Cars”.

A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.

Mi tercera historia es sobre la muerte.

Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir a tu corazón.

No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros.

No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior.

Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición, ellos ya saben antes que tú lo que quieres ser.

En las tres historias permanece el vínculo común de su capacidad resiliente; sorprende la capacidad de Steve Jobs de contar su historia en positivo a pesar de todos los malos momentos que relata duranta, y creo que esa es la clave que él tuvo en su vida para ser exitoso. Porque la autoconfianza se construye de esta manera, aprendiendo a conectar los puntos de nuestra vida hacia atrás en positivo. Es esa visión plácida, optimista y mágica de la vida la que me asombra de Jobs. Me quedo con esto, con su consejo “encontrad lo que amáis”

«Cada día me miro en el espejo y me pregunto: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?”. Si la respuesta es “No” durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo».

Fuentes:

http://news.stanford.edu/news/2005/june15/jobs-061505.html

http://www.guioteca.com/crecimiento-personal/steve-jobs-un-ejemplo-de-crecimiento-personal/